miércoles, 16 de enero de 2013

miércoles, enero 16, 2013 - No comments

10. Con los datos arqueológicos sobre la mesa

Hace pocos días, la empresa Global S.L. me entregó toda la documentación arqueológica en torno al horno de Montesa: desde las hojas de UEs (¡Unidades Estratigráficas!) hasta el escaneado láser de la estructura. Esta es la información "en bruto" que debe ser tenida en cuenta a la hora de estudiar la estructura y así llegar a determinar realmente de qué demonios se trata. 

Yo ya disponía de algunas fotografías de gran calidad sobre el horno y gracias a ellas pude comprobar que existen muchas posibilidades de que se trate de... [...y, de nuevo, debo guardar silencio...], como ya escribí en una página anterior. Pese a todo, hace poco me dijeron que también puede tratarse de un horno... [...no puedo...].

Una de los objetivos de este estudio es demostrar las posibilidades de los métodos y técnicas de la Arqueología Virtual y es por ello por lo que cuento con el modelo 3D que se llevó a cabo durante el proceso de excavación gracias a un escaneado láser. Como se puede observar en la siguiente captura de pantalla, con programas como Meshlab es posible tomar medidas dentro del propio modelo (que está escalado), lo que ya nos proporciona una información geométrica mucho más completa de la que podríamos obtener mediante el dibujo arqueológico tradicional. En la imagen podéis ver la toma de medida de la anchura de la boca del horno (4,13 m):

Cargando el modelo 3D del horno en Meshlab podemos tomar todas las medidas que consideremos oportunas. 

Junto con esta información, se encuentran las "hojas de estructura" y las "hojas de UEs" que rellenaron a lo largo del tiempo la cámara de combustión del horno. También dispongo de la planimetría en formato .cad para poder situar a la perfección en el espacio esta estructura de combustión, así como para relacionarla con el resto del contexto arqueológico. Así mismo, tengo el inventario de material cerámico hallado en las unidades estratigráficas de la estructura que, pese a que no es muy numeroso, nos dará alguna información. 

¿Cual es el próximo paso? Probablemente estudiar la disposición de las UEs para poder descubrir qué ocurrió con el horno, por qué se abandono, cuándo y cómo

Las hojas de UEs listas para ser analizadas.


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Imágenes| Modelo del Horno de Montesa: todos los derechos reservados a Global S.L.

viernes, 11 de enero de 2013

9. Creando una base de datos de modelos 3D con Filemaker.

El siguiente paso, a la espera de que reciba toda la documentación necesaria para continuar con la investigación puramente arqueológica del horno y antes de realizar más modelos 3D, es la creación de una base de datos en la que quede recopilada de forma clara y completa toda la información necesaria sobre los modelos tridimensionales realizados. Para ello he elegido un programa muy versátil e intuitivo llamado Filemaker -si es que no lo conocéis, ¡apuntadlo!- cuya versión de prueba podéis descargar aquí.

El proceso de trabajo con modelos tridimensionales conlleva el uso de una cantidad de información ingente, por lo que se hace imprescindible tener claro cómo va a estar todo organizado para así permitir a otros investigadores -¡o a nosotros mismos en el futuro!- acceder a estos datos sin dificultad. 

Ejemplo de ficha realizada para la base de datos. [Perdonad la información que todavía no puede ser desvelada...]


En ella debemos poner especial atención en la bibliografía utilizada, y que no nos haría falta si estuviésemos realizando simplemente una recreación artística. De lo que se tiene que ocupar la Arqueología Virtual es de llevar a cabo una recreación histórica formada por muchas reconstrucciones arqueológicas y alimentada con las hipótesis más plausibles. Sólo un escrupuloso trabajo de documentación justificará nuestra investigación

En la ficha incluiremos también una imagen texturizada que nos permita reconocer al momento el objeto al que se refiere. Así mismo, y como se puede ver más arriba en el ejemplo, he abierto dos campos para el registro de los archivos que componen el modelo: en uno de ellos se escribirá la relación de archivos existentes y en otro se colocará el .rar que los incluye. Esto es necesario para no traspapelar la información y para que resulte más accesible a cualquiera que quiera utilizarla posteriormente.

Aquí podéis ver el contenido de uno de los archivos comprimidos .rar, en concreto del que se ocupa de la información del "Mazo del [...]":

Contenido de "mazo.rar", con toda la información sobre el modelo del mazo del calero.

Toda la información debe estar cuidadosamente ordenada en una carpeta de tu proyecto, en  mi caso, todos estos archivos se encuentran en el directorio "/Modelos_3D". 

Es muy importante que todas las fichas de modelo 3D de nuestra base de datos en Filemaker contengan los mismos archivos, es decir, las imágenes de las texturas, la plantilla a partir de la que hemos llevado a cabo el modelo, la imagen del resultado final y los modelos 3D en .obj/.mtl y .blender.

Utilizando este sistema para organizar todos los modelos tridimensionales que realicemos -desde la más pequeña piedra a la columna más impresionante- garantizaremos una precisión histórica de alto nivel y la posibilidad de que otros investigadores accedan con facilidad a la documentación que hemos creado.


P.D.: El ejemplo de ficha es simplemente un primer borrador que puede verse modificado sin problema si encuentro otros campos que considere necesario incluir. 


jueves, 3 de enero de 2013

jueves, enero 03, 2013 - No comments

8. Calculando los tiempos (en 3D).

Pese a que la presentación de los resultados es una de las partes más importantes de este proyecto, la base debe ser la generación de conocimiento histórico. No me cansaré de repetir -¡de repetirme!- que lo importante es lograr conocimientos arqueológicos que nos hablen de qué diablos pasó en ese determinado punto a lo largo de la Historia. Espacio y Tiempo. Todo ello a la coctelera, y el resultado presentado en una buena copa en 3D. 

Un buen plano picado de varios de los objetos que he recreado hasta la fecha. Las ánforas Dressel 1A, ¡ojo! son provisionales, que no sabemos todavía la fecha concreta del horno. 

Para ello estoy comenzando a modelar diferentes objetos, con varios objetivos:

  • Calcular el tiempo de modelado y renderizado de una pieza (es decir, de creación y presentación en imágenes de un objeto virtual). ¡No puedo liarme a hacer cosas muy complejas y quedarme sin tiempo para estudiar el horno una vez tenga su escaneado láser!
  • Tener la posibilidad de usar estos mismos objetos en las recreaciones finales. Y así ya estaría adelantando trabajo.
  • Recordar y tener fresco el uso de las distintas herramientas de producción 3D como Blender, Photoshop, Gimp, etc.
  • Establecer un sistema para el correcto registro de cada objeto tridimensional, de forma que quede claro qué bibliografía se ha usado para su creación, cómo se ha llevado a cabo, etc. Éste es un punto muy importante que normalmente no se tiene en cuenta, pero ¡es totalmente necesario un registro punto por punto de todo lo que se hace, cómo se hace, cuándo se hace, etc.! Si no, la Arqueología Virtual pierde su sentido científico, quedándose en mera fantasía virtual. 

Aquí tenéis algunas de las últimas imágenes del ambiente al que he dado forma. (Como dijo Frankenstein: "¡Está vivo!"): 




Cada pequeño objeto de esta recreación tiene su historia. Con mayúsculas y con minúsculas. El ánfora que reposa esquinada y su menos afortunada compañera fragmentada en el suelo son la imagen de un ejemplar del Guadalquivir de La Loba fechado a finales del siglo II y principios del I a.C., tipología Dressel 1A incluida. El mazo, el pequeño martillo que reposa apoyado en la sombra y la horca de madera son piezas que alguna vez estuvieron en poder de algún maestro [...] y que así quedaron fotografiadas en un libro etnográfico. Lo que era en blanco y negro y a baja resolución hoy cobra vida en 3D texturizado. Hasta las rocas, imponentes y más arbitrarias, llevan en su piel fotografías de... [...no me tiréis de la lengua, que no puedo desvelar tanto como querría...].

Uno de los objetivos de la Arqueología Virtual es que en una recreación histórica todo parezca creado al azar sin que nada en realidad lo sea. La disposición, eso sí, puede ser -e incluso debe ser- caótica, pues el ser humano es de naturaleza desordenada, orgánica, sucia y empolvada.

P.D.: Como digo por allí en un pie de foto: ¡ojo! Las ánforas Dressel 1A son provisionales, ya que no se sabe todavía la cronología del horno. Hay referencias arqueológicas al transporte de cal en ánforas por lo que su presencia no debería chocarnos de tratarse de un horno romano, pero aun así todavía no está nada seguro. Nos movemos en arenas movedizas. 

lunes, 24 de diciembre de 2012

lunes, diciembre 24, 2012 - , No comments

7. Empezando a modelar: el mazo del [...]

Aunque todavía siguen en curso las tareas de documentación, de investigación histórica y arqueológica, no he podido resistirme a comenzar a dar vida a los elementos que compondrán la recreación virtual. Para ello he querido comenzar con algo muy sencillo: el mazo o mall [...¿para qué se utilizará un mazo en un horno? pronto se desvelará...]

Sencilla recreación del mall del calero a partir de unas fotografías antiguas.


Las recreaciones virtuales precisan también de una documentación: ¡No consiste en inventar de forma desenfrenada!, cada detalle debe ser históricamente correcto. Es la "rigurosidad histórica" de la que nos habla la Carta de Sevilla sobre los Principios Internacionales de Arqueología Virtual

"La rigurosidad histórica de cualquier visualización asistida por ordenador del pasado dependerá tanto de la rigurosidad con la que se haya realizado la investigación arqueológica previa como de la rigurosidad con la que se use esa información para la creación del modelo virtual."

[...Esta parte se ha quemado, estamos intentando reconstruirla...] me he basado en bibliografía especializada sobre el trabajo de... [...de nuevo: fuego.]

Herramientas preindustriales que quizás se usaron en el horno. Collegi Oficial d'Aparelladors i Arquitectes Tècnics de Barcelona.

[...] Es aquí donde se encuentra la imagen del mall que he usado para realizar esta reconstrucción. 

He utilizado el programa Blender en su versión 2.63 y sobre la imagen del mall he modelado la pieza. Al ser una imagen en blanco y negro, las texturas las he obtenido de la red de redes y son meramente orientativas. 

Modelado del mall sobre la imagen etnográfica del tipo de martillo usado por los caleros.

Este modelo se puede exportar posteriormente como .obj e incluirse en la recreación virtual del horno de cal, pero eso ya es otra historia....





viernes, 21 de diciembre de 2012

viernes, diciembre 21, 2012 - No comments

6. ¿Qué dijeron los autores clásicos sobre los hornos de [...]?

Una vez comprendido que lo más probable es que el horno de Montesa sea [...parte cautelarmente oculta, estad atentos, se desvelará...] es sensato echar un vistazo a lo que los autores griegos y romanos decían de... [...]

"¡Pero si no sabes si es un horno romano o de cuándo demonios es!", me gritaréis con fuerza desde delante de vuestro PC. Y tenéis toda la razón. Sin embargo, hay una cosa sí sabemos: el horno debe ser anterior a la Baja Edad Media (siglos XIII-XV), pues se han encontrado restos cerámicos de esa época -¡cacharros rotos!- en uno de los niveles de abandono del interior del horno. La ausencia de textos sobre este tipo de hornos en la Edad Media -¡aunque igual me encuentro con alguno, quién sabe!-, hace que debamos recurrir a lo que quedó escrito sobre ellos en la Antigüedad, fundamentalmente por los romanos, a los que tanto nos gusta copiar.

[...aquí hay párrafos que he debido perder por el camino...]

Catón el Viejo nunca tuvo cara de buenos amigos...

Sin embargo, la información más completa e interesante sobre los hornos [...] nos la da Catón el Viejo. Os recomiendo que os imaginéis al carroza de Catón como le veis más arriba , mientras os espeta a dos palmos de la cara la siguiente parrafada:

"Debéis construir el dichoso horno con una anchura de X pies (unos diez metros) y una altura de XX pies (unos 6 metros), y así, poco a poco, reducir la anchura en la parte alta hasta dejarla en unos III pies. ¡Cof, cof, cof! ¡Por Júpiter y Jano, cof, atiéndame o me marcho con lo puesto! Si cocéis con una sola boca (puerta del horno) tendréis que hacer una gran cavidad ahí, sí, en el suelo arcilloso, que sea suficiente para contener las cenizas y que no se las deba sacar durante la cocción, y ¡por los Doce Dioses! ¡Cof, cof! construid con mucho cuidado el horno de forma que el fondo, excavado en el suelo, os ocupe la mayor extensión de la cámara. (...)  Y no os olvidéis nunca, cof, tened cuidado, infame provinciano, de que el fuego no se apague nunca, ¡ni de día ni de noche! ¡Cof, cof! Cargad siempre el horno con [...interferencias...] Que las paredes de vuestro horno sean verticales, por los Dioses, e intentad que los vientos no toquen jamás las entrañas de vuestro horno. Y, si sois tan patoso como para hacer el horno con agujeros por aquí y !Cof, cof!, por allá, procurad cubrirlos con malta antes de que se os desastre la producción y sólo consigáis perder el tiempo, ¡que las llamas y el humo sólo vean la luz de Helios por el orificio superior! Chico, anda, cógete esa tegula y apunta, cof, cof, ejem... : cuando las piedras de arriba estén cocidas, todo el conjunto lo estará, y las piedras de abajo se derrumbarán, saliendo menos humo por arriba. A ver si todo esto os sirve de algo, maldición..."

Obviamente, mi "traducción" es libre no, lo siguiente. Exigencias del guión, digamos. Pero no os llevéis las manos a la cabeza: la información, en esencia, está bien recogida -¡no se os ocurra, eso sí, copiarla en ningún lado ni usarla como buena, que os conozco!-.

Por último: ¡Ojo! Debemos tener mucho cuidado a la hora de interpretar la información extraída de los autores clásicos: leer diferentes traducciones y, si es posible, intentar traducir -¡o engañar a algún amigo más listo que tú para que lo haga!- el texto original en latín o griego. ¡Si no, es muy probable que estemos metiendo la pata hasta el fondo!

P.D.: Aquí tenéis... [...estaba el texto original de Catón pero he tenido que quitarlo para no desvelar más de la cuenta...]

miércoles, 19 de diciembre de 2012

miércoles, diciembre 19, 2012 - , 2 comments

5. Primer gran paso en la investigación: ¿Qué se cocía en el horno?

Tengo que reconocer que todo era bastante desesperanzador: "Es un horno muy extraño y está en pésimo estado de conservación, es casi imposible que encuentres paralelos", decían unos; "Tenemos que esperar a las pruebas de radiocarbono para datar la estructura. Hasta entonces: nada.", decían otros. Ante este panorama, ¿cómo continuar investigando? ¿Debía quedarme sentado a verlas venir, como quien dice?

Era hora de aplicar un método made in me que en otras ocasiones ya me había dado resultado. ¡Apuntad! Consiste en dar vueltas por la red de redes, buscando noticias, textos, artículos, libros, etc., en los que ir revisando cientos de imágenes que puedan interesarte. ¿En qué formatos? En .html, .pdf, .doc, .loquetesalgadeahímismo,... La cuestión es liarte la manta a la cabeza y ver cuantas más, mejor. Es clave intentar observar sólo las imágenes y los titulares "más gordos": posteriormente, eso nos ahorrará mucho tiempo y nos permitirá discriminar entre qué leer y qué no. En realidad, se trata de otra de las muchas cosas que le debo a la carrera de Historia del Arte, a lo largo de la cual he tenido que trabajar continuamente con imágenes y, te pongas como te pongas, la jodida te pone una pistola en la cabeza para que desarrolles ampliamente la capacidad de observar diferencias y similitudes gráficas entre ejemplos muy similares.

Pues bien, ahí me teníais, una tarde de resaca post despedida de soltero (¡No, no! ¡No me habléis de bodas! ¡Es que se iba por siempre mi compañero de piso que, técnicamente, estaba soltero!), dando vueltas a golpe de clic por Google: "hornos romanos", "horno antiguo", "hornos de cerámica medievales", "horno edad media cerámica", "forn romà"...

Un horno hallado hace poco en Moixent que es sorprendentemente parecido al de Montesa...

¡Y zas! Tras ver montones de imágenes de hornos de todo tipo y época, comencé a percatarme de...  [...Esta parte del texto está oculta, de momento...]  

Jaume Coll consideró que lo que proponía era "lo más lógico" y, además, me dio una lista de detalles sobre mi horno que le cuadraban mucho más con esta interpretación:

Lo que todavía no podemos decir es si es un horno íbero, romano o del siglo XVIII -para ello hace falta continuar más profundamente con la investigación y esperar a los análisis de carbono 14 que puedan datar los restos de carbón recogidos-. Pero lo que sí creo que puedo decir, a día de hoy, es que he descubierto que [...de nuevo, tengo que guardar silencio en este sentido...]



Imágenes: El forn de Moixent


domingo, 16 de diciembre de 2012

domingo, diciembre 16, 2012 - , No comments

4. La línea de ferrocarril del s. XIX

No sabemos, todavía, en qué época se construyó el horno pero sí podemos acercarnos a muchas de las vidas que tuvo a lo largo de la Historia hasta quedar completamente enterrado por el tiempo. Una de ellas tuvo lugar allá por el siglo XIX, en un País Valencià que daba sus primeros pasos en la incipiente industrialización, pero que aún estaba basado plenamente en la agricultura -¿turismo? ¿qué es el turismo?- y carente de ningún sistema de infraestructuras de comunicación.

Locomotora llegando a la estación de Valencia. Fotografía de la primera mitad del s. XX.


El 1 de Noviembre de 1858 se inauguraba, en blanco y negro, el tramo de ferrocarril entre Alcudia de Crespins y Moixent que formaría parte del gran proyecto para hacer llegar las primeras locomotoras "de la Corte al Mediterráneo". ¡Qué empaque tenían las expresiones ochocentescas! Pero no nos imaginemos los trenes llenos de turistas madrileños: todavía faltaban varias décadas para que eso del veraneo se pusiera de moda. Eran felices sin Georgie Dann. La idea era unir el pujante puerto del Grau de Valencia con las tierras del interior e incentivar así el comercio valenciano.

¿Qué pinta en todo esto el horno de Montesa? Pues bien, según ha sugerido la excavación arqueológica, durante el siglo XIX se levantó una suerte de caseta o cobertizo aprovechando las ruinas del antiguo horno. ¿Cómo lo sabemos? Pues porque quien fuera que hiciera aquello se dejó por allí cachos de platos, ollas y vasos, que se han podido datar. Vamos, parece se dieron más de una comida -decir festín sería faltar a la verdad-, y que se les rompió parte de la pobre vajilla o que la tiraron directamente, quién sabe. Los arqueólogos Fernando Cotino y María Clausi relacionaron de forma inteligente este cobertizo con las obras ferroviarias inauguradas en 1858. ¿Fue quizás una caseta donde guardar las carretillas, las palas y demás?

A la hora de realizar el estudio del horno, que sus ruinas fueran usadas en el proceso de construcción de una vía de tren del siglo XIX es verdaderamente interesante y nos puede ayudar a entender mejor la vida de estos trabajadores. Aquí os dejo algunas fotos de los que también serán protagonistas de este proyecto: obreros de pelo en pecho, constructores de vías que en muchos casos trabajaban ayudados por sus chiquejos. Eran otros tiempos. Las herramientas que se observan en estas fotos -pese a que se trata de negativos tomados durante la II República- nos pueden servir a la hora de realizar la recreación virtual del horno en el siglo XIX, ya que esta tecnología no cambió en 70 años.

Picos, sierras, carretillas... ¡Cuánta información hay en esta foto!

De sol a sol. 


Imágenes y más información: Foro Gefrema; Ferrocarriles de España (1) y (2).