jueves, 13 de diciembre de 2012

jueves, diciembre 13, 2012 - No comments

2. Objetivo (¡Lo más importante!)

A la hora de llevar a cabo cualquier trabajo, lo más importante -como digo, efusivamente, en el título de esta página- es plantearse unos claros objetivos. No se puede ir a ciegas "a ver qué pasa": estarías malgastando un tiempo y un dinero preciosos. Si no tienes un objetivo, mejor vete de copas.

¿Cuáles son mis objetivos?, os preguntaréis. Pues ni yo mismo lo sabía (así que me fui de copas) hasta que tuve la reunión con el personal de Global Mediterránea -empresa a la que dedicaré otra página más adelante-. Acompañado de la doctora Oreto García Puchol, que afortunadamente me dirige el TFM (Trabajo de Fin de Máster, para los vagos que no hayan leído la página anterior), entré en una sala totalmente empapelada por pósteres pompeyanos y salí con un horno bajo el brazo. Más o menos.



La verdad es que, desde antes de lo de las copas, ya tenía una una idea más o menos definida: demostrar las posibilidades de los métodos y técnicas de la Arqueología Virtual, pues creo que ese es uno de los caminos de nuestra disciplina en el futuro. Necesitaba, pese a todo, algo en lo que enfocar estos métodos y técnicas, un "sujeto" con el que experimentar. Ahí lo tenía: el horno.

He podido, así, definir más claramente mi objetivo: realizar un estudio arqueológico sobre el horno de Quintaret sirviéndome de distintas fuentes de datos (inventario de UEs*, informes de la excavación, materiales recogidos, fotografías, ortofotos, escaneados láser en 3D) para explicar de forma clara y visual qué fue ese horno, dónde se encuentra, cuándo fue construido-destruido-reutilizado, por qué nos le encontramos hoy en día de esta manera, cómo se utilizaba, y un largo etcétera. Todo ello se conseguirá con el apoyo de modelos y reconstrucciones tridimensionales que permitan un acercamiento más sencillo, intuitivo y comprensible a esta estructura del pasado.

Buf. Ha sido como un parto. ¡Tener claro tu objetivo es tener la mitad del trabajo hecho! Ahora, a por más...

*¿Qué carajo son las UEs? Son las Unidades Estratigráficas, es decir: llueve un día y se te llena el patio de barro, el jodido gato del vecino tira la maceta desde la repisa de la ventana y al del quinto se le cae el nórdico que tendió pa' secar. ¿Qué tenemos ahí? Pues aparte de un señor estropicio, tres UEs: el barro de lluvia (1), los restos y la tierra de la maceta (2) y el nórdico sobre ello (3). Un, dos, tres. Tres acciones que han dejado huella en el registro estratigráfico.

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